¡ BIENVENID@S !

¡BIENVENID@S! a mi Blog personal.

Desde aquí, espero transmitiros, todas la emociones, sentimientos, alegrías, penas y satisfacciones, que mi pluma sea capaz de plasmar sobre el folio.

Espero que os guste y al menos durante los minutos de lectura de éste, vuestras emociones, sensaciones, sean como mínimo, gratificantes y enriquecedoras.

Un abrazo.
Annia




viernes, 12 de agosto de 2011

MAR BLANCA





Inmensidad de puntillas bordada
con vaivenes de espuma blanca.
Sobre el horizonte, azul claro,
paralelo a un marrón mojado.

Describir... ¡Si yo pudiera!
¿Cómo describir la calma?
¿Cómo dibujar tu alma
Colmada de paz etérea ?

Describir... ¡Si yo pudiera !
¿Cómo describir silencios
que de las profundidades emergen,
con voces de sentimientos
que con tu paz me envuelven. ?

Describir... ¡Si yo pudiera!
¿Cómo describir mi mar blanca
la esencia que de ti mana ?

Annia Mancheño 

QUISIERA, AMIGA





Cuando llegó a la Hospital donde le habían avisado que se encontraba ingresada Susana al preguntó y ser informada de que ésta se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos, sus ojos se llenaron de incredulidad y lágrimas.
·        Pero... ¿Tan mal está?
·        Yo no puedo informarla sobre eso – le contestó la Enfermera - Suba a la planta segunda y allí le explicaran cual es su estado ahora mismo.
Sin espera el ascensor, subió las escaleras de dos en dos. Sabia que Manuel que en ese momento se encontraba detenido a la espera de que su Abogado le sacara en Libertad Condicional, ya había pegado a Susana alguna vez, pero nunca pensó que las cosas llegarían a hasta donde habían llegado. Susana se empeñaba en convencerla de que éste la quería y que sólo eran discusiones que ella misma a veces no sabía controlar. Además, le quería tanto que no se imaginaba la vida sin él. Aunque ella más de una vez, pensó que lo que en realidad le ocurría a Susana, era que tenía miedo de no ser capaz de salir adelante sin el apoyo de él.
Cuando llegó a la U.C.I. una enfermera le informo que Susana, además de tener tres costillas rotas, el rostro desfigurado por lo golpes, una hemorragia interna y un encharcamiento de uno de los pulmones que le dificultan la respiración había recibido un golpe en la cabeza la mantenía en estado de coma sin saber los médicos en que momento saldría de éste.
·        ¿ Puedo verla? – preguntó – Soy una buena amiga...
·        Si, pero sólo un momento, ¡ por favor ¡ Las horas de visitas son por la tarde.
Se puso una bata que le dieron, unas especies de zapatilla y una mascarilla y pasó dentro.
Susana, entubada, permanecía con los ojos cerrados, inconsciente.
Se quedo mirándola. No podía tocarla ya que la enfermera se lo había advertido, al no llevar guantes de late como era habitual  Cuidados Intensivos en dicha dependencia del hospital.
Al verlas en aquel  estado no pudo evitar que las lágrimas resbalaran por sus mejillas mientras pensaba:
·        Mi querida Susana... ¡Quisiera ¡ Quisiera que no cerraras esos ojos eternamente. Me gustaría poder entrar ahora en tu pensamiento, y cogidas de la mano de estos, volar las dos aunque sólo fuera un momento, hacía el país de la suprema insensibilidad, donde nada te podría dañar. Una vez abriríamos estos, abrir estos y te enseñaría todo lo que tu corazón consintiendo, está perdiéndose.
Te presentaría, a tu perdida dignidad. Ésta, está envuelta en engaños, de alguien que la quiere vestir con el con el traje del amor, cuando en realidad tan sólo lleva puesta la túnica del desamor.
Bordado sobre éste, con hilos de miedos callados, justificaciones sobre tu formas de actuar, que van apartando de un zarpazo, las flores que la vida te quiere regalar.
Como  corona  le  han  puesto,  abrazos  esculpidos  en  hielo,  caricias  que  el ego-masculíno, con desprecio da, momentos de éxtasis comprados con la moneda de la inseguridad.
Mírala Susana... Lleva en sus ojos, dos trozos de negro carbón. Negro que robó a la noche y el día funde con el desamor.
Sus labios están pintados de enfermiza pasión, en las comisuras lleva dibujado el rictus de dolor.
En sus manos recogidas, palabras escritas con calma, pero su tinta es color negra y roja, la forma, depresiva aunque quiera recitar baladas.
En su alma... ¿ No hay nada en su alma ¿ ¡ Está cerrada a cal y canto con mentiras que esculpe la soledad ? ¡ Aunque yo sé que no así ¡ Yo sé que sólo es el miedo que atenaza su corazón y pone sobre ésta un velo negro que cubre toda su hermosura.
Por eso amiga mía, cuando volvamos al mundo real, quiero que abras esos ojos y con ellos abiertos delante de la verdad, puedas ver en los tuyos, reflejados en los míos, una lágrima de emoción, dos de comprensión, tres de valentía, cuatro de fuerza para luchar, cinco de ilusión en la vida, seis de estima hacía ti misma, siete de palabras sinceras, ocho de alegría para batallar contra la depresión, nueve de esperanzas para tu vida y diez lágrimas más, para juntas con las demás, formaran las palabras que tu boca no se atreve a pronunciar :
¡ No ¡ ¡ No ¡ Nunca más...,  ¡ Soy una persona y con mi amor no jugará nunca más !

Annia Mancheño





jueves, 11 de agosto de 2011

EL MONÓLOGO

  

Se abrió el telón. Sobre el escenario, el actor contemplaba al público emocionado. Allí estaban todos. Habían decidido asistir a la ultima representación de la temporada.  El tenia que escenificar un monologo que paso a paso, con textos llenos de vida, iba a explicar las soledades y angustia de un ser humano en la etapa final de su vida.
Cuando le entregaron el libreto, se dio cuenta de que cada palabra, cada hecho que se relataba en él, había llegado hasta su interior, despertando todos los fantasmas, ángeles y demonios, que,  dormidos, salían a flote sobre el escenario para calmar su alma. Aquel libreto era el espejo de su vida. Un espejo donde esa noche de cara al público, quedarían reflejados, sus miserias, equivocaciones y lamentos, así como sus aciertos durante su camino, ansiosos de ser comprendidos y perdonados.
Volvió a contemplar a su público. Todos estaban allí. Habían acudido amigos familias, conocidos... Todos estaban pendientes de él.
Fabricio habló...habló... y habló...dejando que entre palabras y palabras, los silencios cortos fueran posando en la mente de estos, la comprensión. 
Al principio todos escuchaban atentos. ¡Cuánto sufrimiento... ¡ Qué injusta la vida... ¡
La sorpresa fue haciendo su aparición. En la mirada de los concurrentes, miradas de lastima y aparente tristeza caían sobre él. Miradas, en las que las lágrimas brotaban con facilidad.
Fabricio estaba conmovido. Allí estaba su gente, sus amigos, sus hermanos, sus compañeros de viaje. Sus ojos se llenaron también de lágrimas. La emoción, había hecho mella en su espíritu. ¡Habían comprendido ¡ Aquello no era una obra, aquello era su vida. Una vida, como tantas otras, que alguien con capacidad de expresarla con la escritura, había dejado inmortalizada sobre unas hojas para que fuera representada en un país u otro, sobre un escenario dejando constancia de las múltiples razones de un ser humano, para perder su rumbo en el camino.
El primer acto, había concluido y las palmas empezaron a sonar. Era el tan ansiado apoyo, aquel que pedía que la función continuara y la vida fuera relatando sus pasos.

Soledad: 2º Acto

Esta era la palabra clave, ¡Soledad!
Volvieron a levantar sus alas las palabras. Unas tras otras, se fueron dejando caer sobre la platea.
De pronto, Fabricio se percató de que, inexplicablemente, revoloteaban en el aíre, y volvían a el, sin encontrar cobijo en la mente de nadie. Los espectadores, habían perdido interés por la obra.
Un leve susurro, fue alzándose sobre ellos. Aprovechando uno de los silencios, pudo observarles. Las razones y consecuencias de su soledad, parecía no importar a ninguno de ellos. Fue advirtiendo, cómo, con miradas furtivas hacía el escenario, unos y otros, iban relatando al de al lado, sus riquezas y proezas en sus propias vidas. Como justificando sus hechos, iban envolviendo los abandonos personales de cada uno en... “ Yo tenía... yo pensaba... yo creía... yo esperaba... “
Era la palabra más utilizada entre ellos, Yo...Yo... Yo.... Con solo sus Yo... estaban escribiendo el próximo libreto que se representaría en escena.
El decorado sería distinto ; no existiría una cama en una sencilla habitación de un Hospital, esta vez sería una gran habitación, adornada con flores, y, atentas y cariñosas señoritas enfundadas en blancas batas, llevarían a cabo todas las ordenes que médicos de conocido renombres, habrían dejado sobre un folio con el anagrama de una famosa clínica.
Fabricio, decepcionado, los contemplaba. Las palabras, cariño, amigos, hermanos, compañeros, se mezclaban con las palabras, dinero, mayordomo, ama de llaves, cruceros... y miles más, destinadas todas ellas a justificar y explicar actitudes relacionadas con el olvido y la soledad.
El, cayó entonces en la cuenta de que la obra no se escenificaba tan solo en el escenario. Esta se había ampliado hasta llegar a la platea, Allí, cada uno a su manera, iba representando su propio papel; recitaban su propio monólogo, porque no hablaban para los demás, sino para si mismos. Para sus propias conciencias. El actor solo era el espejo, donde con palabras querían dibujar hechos coherentes, pero que a pasar de los brillos solo eran caricaturas de sus propios hechos, de sus propias soledades.
Todos se habían convertido en protagonistas. En actores de una misma obra. ¡LA VIDA!


Allá donde estés...  Siempre estarás conmigo. 


Annia Mancheño

ANDAR CON EL CORAZÓN ( Para una amiga muy especial)


Recibió la carta de Marga aquella mañana y en vista de lo triste que parecía estar a través de sus letras, decidió contestarla aquella mismo noche. Sabía que Marga últimamente, se encontraba un poco perdida en cuanto a la relación que mantenía con Jorge y tenía la impresión por el tono de la carta, de que las cosas no iban muy bien entre ellos. Cogió papel y pluma y empezó a escribir

Querida Marga, me escribes llena de dudas y tristezas y me pregunto: ¿Qué te ocurre? ¡Qué a pasado con Jorge me te hace estar tan afectada
¿Acaso estoy equivocada o más bien  no me equivoco a pensar que te la volvió a jugar la vida?
Tus preguntas: Lucia: ¿Es que actuar por impulsos siempre es malo? ¿Tener sentimientos es siempre tan doloroso? ¿Guiarte por el corazón  siempre, tiene que hacer que éste se encuentres con la incomprensión y el resultado sea que terminas con este roto?
Escucha preciosa: Los impulsos son difíciles de controlar. Son como interrogaciones que se lanzan a la vida y no siempre encuentran respuesta ante lo que con ellas quiere expresar.
Me explicas que te sientes muy perdida en cuanto a la convivencia con tu nueva pareja, con la gente en general, con el amor, con la amistad.
Quiero pensar que te refieres a tu forma de ser. Sueles andar por la vida a golpes de corazón, de impulsos que de ti nacen y estos hacen que vayan tropezando con la incomprensión muchas veces. Siempre te e dicho que eres demasiado sincera, cariñosa, y honrada cuando extiendes tus manos y entregas tu corazón, confiada, ingenua, bastante soñadora y demasiado idealista, cuando se trata de creer en los demás. Siempre te lo dije y nunca me quisiste escuchar Marga.
Desde que te conozco, siempre fuiste de esta manera. Vas por la vida actuando según te dicta tu corazón, haciendo caso omiso a lo que pueda aconsejarte tu razón.
Cuando te entregas, no piensas que todo el mundo, no tiene sus manos abiertas, que no todo el mundo entrega todo. Confías demasiado en todas las personas y es hora de que aprendas que no todo es tan limpio, ni tan perfecto como tú esperas en la relación con los demás. Recuerda que los humanos somos variables y nada perfectos. Que tienes que vivir, pero con los pies en el suelo.
Tienes que seguir creciendo y conociéndote Marga y ser más cauta, pues no todo el mundo desea, entiende y merece la sinceridad que tú buscas y das. Recuerda que cuando vas a corazón abierto en éste se puede introducir mucho amor, alegría, belleza, amistad...Pero junto con todo esto, también entra , la mentira, la maldad, la morbosidad, la falsedad....y sin esperártelo éstas va dañando poco a poco, cada trozo que roza, cada rincón que recorre, dejándote sumida en la más desoladora tristeza.
Debes empezar a cambiar tu forma de entregarte y aunque no cambies por dentro, pon algunas barreras en tu corazón, hasta que sepas ante quién debes retira éstas.
Debes aprender que ir por la vida con la sinceridad por delante siempre, no es un buen camino, pues no siempre es bien comprendida y le pueden dar a tus actos, distintos sentidos. Úsala solo, con aquellos, de los que estés convencida de que se la merecen.
Puede ocurrir que si echas un brazo sobre el de alguien como un gesto de amistad, éste entienda que hay algo detrás. Si das un beso de apoyo con todo tu corazón, se piensen que es un beso que busca amor. Si tus palabras expresan una gran admiración, se interpreten como una llamada para que se fijen en ti. Si tiendes tu mano abierta intentando transmitir tu cariño, se interprete como que la ofreces con doble sentido.
Así que aprende que no se puede ir por la vida con la sinceridad por delante siempre, dejándote guiar sólo por el corazón, abriendo éste a todo el mundo, para que todos anden en él. Sólo abre una rendija por donde entre poco a poco, quien tú desees.
No quiero desanimarte Marga, debes seguir creyendo en la amistad y el amor. Debes seguir creyendo en la honradez y el respeto, pero, se más cauta, más cuidadosa. Desgraciadamente, en este mudo, la lucha por sobrevivir, para algunos, implica, llevarse por delante a quien se interponga en su camino, sin escrúpulos algunos.  Sigue siendo en tu interior como eres, pero no te entregues con tanto ardor a todo el mundo y aprende, si no, te expones a que te rompan el corazón muchas veces.
Esta vida es así querida y debes aprender a caminar por ella.
Animo y adelante… ¡ Lo conseguirás!  Y no te dejes asustar por esos golpes de la vida. Aclara tus deseos e intenta si esto es lo que quieres, aclarar las cosas con Jorge, pero si no es esto lo que deseas, si no puedes arreglarlo, no te derrumbes; no es el fin del mundo, ni el único hombre que puede hacerte feliz. Existe gente maravillosa y con el tiempo encontraras a esa persona con la cual, compartiendo con él lo mejor de ti, de los dos, te hará, os permitirá ser felices. Pero intuyo que, en el fondo, no es solo lo de Jorge lo que te provoca esa tristeza. ¡Hay mucho más! Te conozco y se que, en el fondo de ti, son las actitudes de muchas de las personas que te rodean, las que te hacen cuestionarte, tu forma de andar por la vida.  
Aparte de Jorge, con el caul debes ser muy sincera, con los demás, acostúmbrate a que sólo sean personas con las que tendrás una buena amistad o simplemente una relación social, pero que nunca deben entrar en tu mundo interior al no ser que confíes plenamente en ellos. Este, es un tesoro demasiado precioso que debes cuidar y sólo mostrarlo a quienes sean capaces de entenderlo y valorarlo.
Cuídate Marga. Espero de nuevo tu carta.
Muchos besos y recuerda que te quiero y que siempre puedes contar conmigo.

Lucia 

Lucia puso la cadena a su perrillo y salió a darle un paseo. Aprovecharía éste para acercarse a la estafeta de correo más próxima y echar en ella la carta. Quería que le llegara lo antes posible.

Annia Mancheño

martes, 9 de agosto de 2011

TOMATE TU TIEMPO

MOMENTOS DE FELICIDAD





Pero, ¿eres feliz? Le había preguntado Julia mientras tomaban un café y hablaban de sus vidas.
Ella era feliz? ¿Qué era la felicidad ?, Esa era la pregunta clave… ¿ Cuál había a sido su mejor momento de felicidad ? 
Eras como si su mente se bloqueara, y mil respuestas pasarán por ella; junto a las mil respuestas, mil formas de pensar.
Realmente, responderse era complicado, así que dejo que sus recuerdos volvieran atrás. Se supone que si se la había conocido, alguna definición, podría dar.
Y perdiéndose en el tiempo, empezó a evocar momentos. Recordaba su primera sonrisa tranquila, un hogar, unos padres, una familia, una habitación, unos juegos infantiles, abrazos llenos de amor ! Eran momentos de felicidad !
Era esa edad infantil, donde no existían letreros que te pudieran condicionar.
Los juegos se disfrutaban. Si tenias que llorar, el lloro no provocaba que  te pararas a pensar que la vida era difícil de llevar, aquello era un momento, pero al momento siguiente su mente volvía a volar, hacia un perro que jugaba, un caramelo que saborear, una película de dibujos, un simple coche de cartón, unas fiestas regionales, el día de la primera comunión. ¡Eran momentos de felicidad! Se podía vivir sin pensar, en que  te iba a regalar el futuro.
Paró el pasado en su mente y se plantó en el presente, y fue entonces cuando se volvió a preguntar: ¿Qué era la felicidad? ¿Cuáles habían sido sus mayores momentos de felicidad?
Era fácil recordar momentos de felicidad, si estos estaban enlazados a la niñez, pero ahora, la niñez quedó atrás, la mente ya está programada y ese pequeño ordenador que en su cabeza estaba, lo habían llenado de datos, sobre lo que se suponía que debía ser  la felicidad : Un buen coche ; un chalet ; unos millones en el banco ;unas joyas, un visón ; una alta posición social ; ser conocido en sociedad... ¡ Letreros y más letreros ¡ Datos acumulados, difíciles de borrar. Siguió buscando entre ellos, otros que le satisficieran más, pues estos eran complementarios y si lo pensaba, algunos de ellos no están mal para vivir en esta sociedad. Pero, ¿por qué sería que no podía verlos como elementos obligatorios y exclusivos de su felicidad?
¡Sus recuerdos ¡ Aún encontrándose en el presente, siguió avanzando entre ellos, Quería avanzar más, y estos la llevaron a otro hogar.
¡Unas manos pequeñinas, pedían con ilusión un abrazo; unos rizos rubios como rayos de sol se resbalaban por sus manos; una carita sonrosada la miraba con ternura: unos primeros pasos; aquella muñeca que lagrimas de alegría hicieran soltar; un puzdle que componer entre dos; un tierno y dulce  mamá !.
Y siguió avanzando en el tiempo y volviendo a éstos, siguió buscando entre ellos momentos de felicidad.
Seguía siendo la niñez, los que estos traía: Una tarde en el parque; un viaje lleno de ilusión, unas manos que acarician el mar por primera vez; una simple y clara afirmación “ésta es mi mamá “; un día vivido más! Eran recuerdos, eran momentos de felicidad.
Según llegaban los recuerdos el tiempo, el futuro iba avanzando. Su mente se llenó de imágenes: Un beso; una flor; un te quiero; una canción; una caricia; un momento de amor; muchas cosas compartidas, conversaciones llenas de sinceridad; una amistad que disfrutar.
Eras necesario volver a parar y pensar: ¿ Qué era felicidad ?. ¿ Qué le aportaba a ella felicidad ?. ¿ Acaso esto que estaba haciendo ?. ¿Pensar?  Volvió a sus pensamientos  y entre estos encontró, minutos que quedaron atrás.¡ Un paseo por el parque; contemplar una flor; un beso de buenos días; un simple momento de paz; un silencio deseado; una melodía que sonó; el abrazo de un amigo; unas copas acompañadas de la amistad; una película de cine; un ¿ qué tal estas mamá ?; unas risas en el trabajo; un libro que en sus manos cayo; una sonrisa que le regalan, una que ella regaló.
Apenas eran segundos, momentos, pero en su mente, llenaban en el presente, la pregunta que hoy se quiso contestar.
¡Y eso era ¡ ¡ Sólo eso ¡ La felicidad como tal, no existía, eran minutos, momentos, ráfagas de sentimientos, vivencias que apenas solían durar,  pequeños retazos de tiempo que  llenaban el corazón de paz, recuerdo  de  sensaciones e  ilusiones.
Sólo existía ésta si era capaz de comprender, que para hallarla, lo primero que había que buscar era, dentro de su ordenador personal, la definición que ella le quisiera dar.
La suya iba cambiando. Muchos letreros borrados estaban, y en el lugar que ocupaban nuevos datos había dejado, y encabezándolo a todos, con letras más grandes que las demás, “ SABER DE LA VIDA DISFRUTAR,  MIRAR LAS BELLEZAS DE LAS COSAS Y CONTEMPLARLAS CON PAZ “.
 Porque sólo se vivía una vez, y esta vida eras tan fugaz, que sólo con recuerdos llenos de sonrisas y momentos hermosos, por el camino que iba andando día a día la debía llenar.

Annia Mancheño

¿DÓNDE IRAN ESOS BESOS?





Por las veredas del sentimiento, indolentes soplan sus anhelos
¡Ya no tienen retorno!
¿Endulzarán el entorno?  ¿Dónde dejan su dulzura,
Lánguidos cuando son presos de la cordura?.

Sobre lechos de carmines en corrientes de suspiros,
cuajados de suaves contactos, dejan en las mejillas su tacto.

Encandilan con su presencia
-         Porque abarcan con su plenitud todo lo sentido –
Arrullando con sus esplendores como sustento de los amores.
¡Con qué contento donan sus flores!

¿Dónde irán a esparcir sus gracias?
¿Dónde se quedan, cuando en decadencia los sometemos?
¿Dónde irán los placidos besos que en la individualidad escondemos?

Annia Mancheño

viernes, 5 de agosto de 2011

BUSCANDO UN SUEÑO


Erase una vez... Una pequeña niña llenó las tierras de Andalucía, con la luz de la mirada de felicidad de sus padres.
Esta, vivió feliz en un hogar donde reinaba el amor que rodeaba a seis pequeñas flores que crecían envueltas en el manto protector de esa familia.
Pero los duendes de la vida, resquebrajaron el acogedor manto, robando a la calidez de éste, el pilar protector sobre el cual se extendía. La madre de nuestra protagonista, a la cual ya por entonces llamaba su padre cariñosamente, mi pequeño corazón de fantasías. 
Cuando ésta tenía once años, ella, voló hacía el último horizonte, acompañada de la Dama Negra, en brazos de la insensibilidad suprema, dejando tras su marcha aquel hogar, alumbrado tan sólo por las luces de la tristeza.
Roto el pilar sobre el cual se apoyaban todos, fue duro seguir adelante. Sin embargo, cada uno luchó por sobrevivir, a pesar de tener siempre presente a la tenebrosa Dama de la soledad tras ellos.
Internados... trabajos... decepciones... alegrías... fueron abonando el campo de la vida, que se abrió ante sus ojos, esperando siempre el fruto de la siembra llevada a cabo con el corazón... ¡ La felicidad de sentirse en paz consigo mismos!
Nuestra pequeña protagonista, creció. Pasó la infancia entre muros de soledad;  la adolescencia, en constante búsqueda del amor perdido y la meta que guiara su vida. Y, llegó un día a esa meta que creía buscar. Encontró el amor. Formó una familia, tuvo dos hijas, una de ella, que no llegó a ver la luz del día, ya que éste, extendió su manto de noche sobre sus ojos, unos días antes de traspasar el umbral de la vida.
Sin embargo no desfalleció. ¡Siguió luchando!
Como todo ser humano, siguió buscando la senda, que conduce en el camino de la vida, a aquello que todos deseamos, el sentimiento y la convicción de que mereció la pena seguir andando.
Su hogar se llenó de nuevo con la sonrisa de un niño más, de once años. Esta vez, no nacido del amor de si misma, sino traído al mundo desde la irresponsabilidad de la juventud ajena y abandonado por las circunstancias familiares, en esas cárceles infantiles llamadas Internados. Aquellas cárceles que ella conocía bien, donde vivian, sobre todo,  los frutos de la inconsciencia de los adultos.
Y siguió la vida, llevando hasta su hogar un nuevo pequeño. Esta vez de siete años. Siete años vividos en un hospital, donde le mantenían encerrado las caducas leyes que jueces irresponsables mantienen en vigor, basadas en el tópico y típico refrán: ¨ La sangre tira ¨, frase encubridora, de la desidia propia de aquellos que sólo piensan en los derechos de la infancia, cuando son los de su propia sangre,  las víctimas de las injusticias. Esto, unido a una complicada enfermedad que ponía una fecha limite a su corazón infantil, para seguir latiendo, hizo posible que éste, llegara a su hogar en el anormal periodo de tiempo de tan sólo quince días.
Pasaron los años. Nuestra pequeña niña, ya mujer, creyó que la vida ya le había entregado todo aquello que debía recibir: un hogar, un marido, unos hijos, y la aceptación de una meta marcada hasta el fin de sus días... ¡Ser madre y esposa!
Sin embargo.... la vida es caprichosa y en el andar por ésta, de pronto se aposentan delante de nuestros ojos, encrucijadas que te obligan a decidir qué nuevo camino tomar.
Y, nuestra protagonista, se encontró que aquel camino por donde hasta ese momento transitaba, a pesar de las pequeñas alegrías que éste le mostraba, también le estaba aportando un grado de infelicidad, que transmitía a aquellos con los que convivía, dañando a todos por igual.
Los roles sociales, le exigían que mantuviera aquella imagen de familia feliz, viva, mientras ella se iba muriendo por dentro, al comprender su corazón, que no había felicidad para ella y los suyos, tras la pantomima que representaba una mentira, y que sólo podría enseñar a sus hijos a ser consecuentes en la vida, siéndolo ella misma en aquello que les había inculcado: La familia nunca debía ser una obra de teatro. El amor hacía ellos, se merecía algo más. Una mentira, sólo produce otra mentira y una sucesión de mentiras, sólo construye una cadena que aprisiona la libertad del ser humano, dejándole indefenso ante sus propios sentimientos.
Así que, un día decidió romper ésta. Bajar el telón y dar por terminada la obra, a pesar del miedo al público, decepcionados ante el final de ésta, dando paso a un nuevo guión de sentimientos en su vida.
No resultó fácil la ruptura. Se encontraba en la mitad de su vida , con miles de sueños rotos, dos hijos a su cargo y el dolor de aquellos que la querían, ante el nuevo rumbo que había tomado el barco donde navegaban todos, que naufragando entre olas de sentimientos encontrados, buscaba nuevas orillas donde echar el ancla para una vez cicatrizadas estas, tomar cada uno, un nuevo rumbo por el mar de la vida.
Tubo que bucear mucho dentro de sí misma, esperando encontrar aquel nuevo destino hacía donde dirigirse. Ahora era capitana y tripulante de su propia nave y nadie le había enseñado a tripular ésta en solitario. Tenía pocos conocimientos de navegación, para lanzarse sobre un mar donde imperaba la ley del más fuerte, aquella que basa su justicia en títulos, poder y dinero.
Le costó comprender que el mayor valor del ser humano, no eran estos tres caballeros, enlazados unos a otros como cadenas, sino aquel que permite tener la capacidad de aceptar y valorar la vida y amar ésta, tanto como a uno mismo, y que amarse a uno mismo, significaba amar aquello que debía florecer dentro del ser humano, la flor de la autenticidad, aunque su aroma, el más preciado de los perfumes, no llegue a ser valorado por todos.
¡No fue fácil! Cuando creyó haber perdido todas las fuerzas de que disponía para manejar el timón de su vida, un día, por casualidad, descubrió gracias a un programa de radio de tono intimista, curiosamente llamado Luces en la Ciudad, desde donde otras personas mostraban su lucha por seguir adelante, y  desde donde a través de la poesía y las palabras, afloraban los sentimientos de otros seres humanos.
Una pequeña luz fue encendiéndose dentro de ella y casi sin darse cuenta, empezó a volcar en el mundo de la escritura, todo lo que su corazón sentía, convirtiéndose para ella este hecho, en el sustento y alimento de su espíritu, aún con muchos miedos, ante su pobre conocimiento de las normas  gramaticales al poseer tan sólo los estudios elementales propios de su infancia, pero con el convencimiento de que, sólo la voz de su corazón a través de un folio, podría sacar a la luz todo aquello que su boca se negaba a pronunciar, por miedo a no saber cómo, y que no fuera comprendido.
Y así, empezó una de las aventuras más emocionantes de su vida: Seguir escribiendo...estampar sobre el folio,  momentos... reflexiones... sensaciones... sueños... ¡Vida! Sabía que con la práctica, iría evolucionando y cambiando. El tiempo, la voluntad y su pasión por la escritura, harían posible expresar con más claridad todo lo que quería decir, no sin ser consciente de que tendría que vivir en un proceso de superación permanente, para llegar a vivir de aquello que le aportaba felicidad... ¡Hablar con la vida y de la vida en silencio a través de un folio!
Fueron pasando los meses. Aquel pequeño corazón que tenía los latidos contados,   enmudeció dejando tras de sí una nueva cicatriz. Pero la vida seguía. Trabajos, hijos, escritura y conocimiento de sí misma, fueron los colores de la bandera que seguía ondeando en el mástil de su barco.
Poco a poco, superó los miedos, los malos momentos, y de una manera sorpresiva, descubrió que aquello que escribía, sentía... ¡llegaba a otros seres humanos!
Se sumergió en su mundo, el mundo de las palabras silenciosas, los sentimientos vestidos de tinta, los sueños y las realidades cotidianas  a pesar de que lo sensato, según muchos, era borrar de su mente la pretensión de vivir de  aquello que le gustaba, escribir, argumentando para ello, que tan sólo podía pensar así una soñadora, por no decir claramente, que estaba  loca.
Sin embargo ella sabía bien que, silenciar su pluma, significaba silenciar a su corazón. Así que, si luchar por aquello que quería significaba estar loca...  ¡ Bendita locura!
Poco a poco pequeños escritos vieron la luz del día y fueron compartidos en programas de radio, pequeñas publicaciones y a nivel personal, buscando llenar con ellos pequeños huecos de soledades y paso a paso, aprendiendo, fueron perfeccionándose, sin perder la esencia que los hacía nacer... ¡ Los sentimientos humanos!
Si al arrullo de las ondas radiofónicas, empezaron a gestarse, como se gesta un bebé, en los brazos de ésta, empezaron a dar sus primeros pasos por el mundo del conocimiento público, mientras ella, se preguntaba, cómo y hacía dónde seguir avanzando en el camino.
En un momento determinado, quiso lanzarse por nuevos caminos. Vivir por y para aquello que sentía y necesitaba, y emplear todas sus fuerzas en el empeño. Se encontró con demasiadas voces, que insistentemente, pretendía cortar sus alas. ¿Dónde pretendía llegar? ¿A un mundo donde sólo tenía entrada los privilegiados? ¿ Los sabios?
Tan confundida estaba que se atrevió a preguntar a quien creyó, con más sentido común y experiencia en ese mundo y éste le contestó: ¨ Escribir es el cumplimiento de un destino. ( Si no es así, no merece la pena escribir)¨.
Pero, ¿Cómo podía ella saber si era ese su destino? Durante unos años,  creyó que su destino era ser madre y esposa, y puso su corazón y todas sus fuerzas en ello. Sin embargo, ahora... ¿Quién podía saber cuál era su destino en el momento en el que se vive, si el único destino cierto en la vida de todo ser humano era que un día ésta dejaría de existir?
Así que siguió luchando y trabajando en por de ese destino que ella quería crear. Trabajando para tener la compensación económica, para que ella y su pequeña pudieran subsistir, combinando esto con su continuo aprendizaje en la tarea de llegar a expresar correctamente, entre letras, aquello que sentía.
Seis años, que sacaron a la luz tantos escritos que la sorprendió a ella misma.
Un día, admirado ante su deseo de seguir luchando por aquello que le gustaba, alguien quiso que diera un paso más y le pidió que todo aquello que quería decir, fuera plasmado, en formato de pequeños relatos, destinados a los que deben ser la semilla del futuro... ¡Los niños! ¡Todo un reto! Y, con todas las esperanzas puestas en ello, fue plasmando sobre el papel, todos aquellos valores que  había intentado inculcar a sus propios hijos. Pequeñas aventuras infantiles que aportaran a la niñez toda su confianza en ésta.
Apostaron por ella, con confianza, y ella misma, apostó por su capacidad para hacerlo, a pesar de lo difícil del proyecto que pretendían.
Fue entonces, cuando descubrió lo importante, que por desgracia en esta sociedad, era tener a su lado esos poderosos caballeros... Títulos, Poder y Dinero. Sin estos, difícilmente, nadie se atrevía a darle una oportunidad.
Sin embargo, como oyó una vez: ¨ Siempre que se cierra una puerta, se abre una ventana ¨ Así que, a pesar de que las puertas se negaban a abrirse para ella, a pesar de todos aquellos que pretendían romper su sueño, siguió saliendo por esas ventanas, en busca de otras puertas donde llamar, para encontrar así su oportunidad de demostrar que aquel bebé nacido de la esperanza, podía aprender a andar y llegar a ser parte de ese mundo donde las palabras escritas son importantes.
Siguió luchando y en el camino se encuentra, luchando por un sueño cada día más cercano.   

Annia Mancheño   

lunes, 1 de agosto de 2011

DAÑOS COLATERALES



No existe un Dios invisible en sus rostros...

No conducen al cielo esperado sus balas...

No hay novedad en las noticias de ´ daños colaterales ¨

Cuando las naciones en nombre de una falsa libertad batallan.


No habrá oración que ascienda con sentido,

Ni ovación que acalle la sangre derramada,

Cuando las páginas de la historia cuenten

El rehuir de la verdad ante la avaricia, la venganza.


Que no hay relato de paz futura

Si la pluma que la narración estampa,

Relega al ser humano a una conquista

Y al asesinato ¨ político ¨ libertad lo llama.


Que no todos los dictadores llevan

La tiranía dibujada en la mirada,

Ni ejercen su despotismo con guantes negros,

Encubriendo este entre mordaces palabras blancas.


No glorifica la libertad momentánea de la vida

La maquinación nauseabunda del destino,

De seres vestidos con terrorífica ignorancia

Cuando la libertad es su única esperanza


¡Qué no existe un Dios invisible en sus rostros!

¡Ni les conducen al cielo esperado sus balas ¡

¡Ni existen libertadores con guantes blancos

Que con sangre pinten las Banderas de una Patria ¡

P.D. te animo a que leas, la descripción del vídeo...

Annia Mancheño

HIPOTECANDO VIDAS




Hipotecando Vidas…Tras una mesa. Con la mirada firme y sonrisa presa, mientras con las palabras y cifras, se enumeran, futuros sellados, con rúbricas, que darán vida a los sueños que se desean.
Un coche…un viaje…una vivienda. Cada cual, con su prioridad, con su quimera, convertida en realidad, a golpe de dinero, que con el sueño, el esfuerzo, los años se llevan
Es el tren de la vida actual. Tú das…Te entregan…Unas veces a un precio…otras, el precio la esperanza quiebra.
Y, mientras, unos gana, otros pierden, ambos luchan sin tregua.
La batalla se libra, en campos de esperanza. Oficinas que, cómplices de quienes con la esperanza comercian,  escuchan, callan y observan, como bailan los números, se negocian los sueños…Como se planea, el futuro incierto, sobre folios  blancos, que acogerán las promesas sobre sus cuerpos.
No hay Vencedores ni vencidos. Cada cual lleva consigo, la certeza de que, ha conseguido aquello, las ganancias que añoraba, esperaba, ansiaba… el coche, el viaje, la vivienda…
Sueños comprados a precio de oro. Sueños cobrados durante el transitar por el camino que espera. Sembrando sus veredas, con ganancias unos..Para otros, con aquello que la ilusión tejió y que la gota a gota de sudor, con el trabajo   cotidiano, con el tiempo dejarán caer sobre los pasos que vayan dando hacía  el sueño ansiado

Annia Mancheño

¡VUELVE A SENTIRTE NIÑA!



Con aquella pequeña, que jugaba tranquila...
Que con sus muñecas bailaba...
Con ella... ¡Conecta!

Vuelve a sentir su mirada...
Confianza en los demás...
Alegría sin limites...
Ilusión a rebozar...

Vuelve a creer en los cuentos...
Compra de nuevo los sueños...
Viste de Hada a la Luna...
Llora por un caramelo...

Con aquella pequeña,
que creía en sus papás...
¡Vuelve a sentirte niña!
¡Vuelve a sentir su mirada!

Que la vida en sus ojos...
¡Es una Esperanza que anda! 

Annia Mancheño

SOLTANDO AMARRAS...


Soltando amarras...
Construyendo en el recuerdo,
explícitos momentos, 
que evocar puedan, 
los mágicos segmentos de lo vivido.

Despliegue de emociones 
que fueron mediadoras, 
entre el..¡Quiero! y !No quiero!
Pendientes de la complejidad del anhelo,
que dentro del contexto del encuentro,
va atando amarás al recuerdo.

Secuencialmente, van creando 
para el futuro,  para la memoria,
los roles que los caminos tomar quieren,
embadurnando con su esencia para el mañana,
las cadenas que aprisionan el alma.

Sin escatimar en nada, deben dejar sobre el mar del pasado,
aquellos que en el Presente, el ancla clava...
Que soltando amarras...¡El barco del amor avanza!
Sin lastre... sin cadenas de recuerdos...
Con las velas en danza,
¡Sobre la mar, de la vida andada!

Annia mancheño

QUE EL HOMBRE ES...¡EL CAMINO!


Grises y arriesgadas, las ideas son,
cuando prevalece, la retrospectiva mueca,
precursora del Milenio que alborea,
con el arte de asumir, el descontento del cuerpo.

Caracterizado con velos de silencios,
el empobrecido sentido del feliz encuentro,
con átomos de felicidad perdida,
entre panoramas de impensables recuerdos.

Ficción que muestra la mirada,
cuando a ésta le sale al encuentro,
las miles de palabras, que calladas,
muestran sobre el escenario del mundo, 
vanguardistas sonatas de seres... ¡O restos?

Hondo, preciso, superfluo, manipulado,
camina el hombre por sus desiertos,
en busca del Oasis de la felicidad,
enterrando entre las arenas,
los momentos ciertos.

Ajeno a la esencia de lo vivido.
Avasallado por las metas que ya a perdido,
transforma las veredas en destinos,
que se pierden entre montañas de olvidos.

Lo obvio...lo inmediato... lo sentido...
se guarda en arcas de tiempo detenido,
entre créditos que exigen al futuro,
dejando en el presente lo obtenido.

No es el pudor previo a la felicidad
quien ciega los ojos sin mirarla,
son los sondeo, sobre lo ajeno que, en la intimidad,
valora con monedas de materialidad.

La libertad que ansia... ¡Sin buscarla!
La rueda del destino... ¡Sin rondarla!
No hay destino... ¡ Si no hay esperanzas!
Que el hombre es en el camino y  el andar...
La meta...la respuesta...¡El mañana!

Annia Mancheño